El otro lado de la moneda

A lo largo de mi vida, me he encontrado con muchos casos en los que es muy fácil cómo las personas pueden opinar acerca de cierta situación sin siquiera ver lo que está alrededor. ¡Se conforman y deciden con sólo un pedazo de información!

Por ejemplo, hace poco, me hicieron un examen sicométrico en reconocida empresa dado que me estaba postulando para impartir cursos especializados de tecnología dentro de esta, creo que sin un pago adicional hacia mí dado que estaba relacionada con la empresa donde trabajaba; sólo por el gusto de enseñar a más personas el conocimiento, como lo que hago gratuitamente también aquí en mi blog (Ver acerca de…).

Me solicitaron hacer una parte del examen una vez más, dado que había “cierto problema en la interpretación de los datos”. Al presentarme, me dijo la encargada de aplicarme dicho examen, que el resultado había reflejado que “o todo o nada me gustaba” y sin saber quién soy, ni preguntar algo acerca de mi vida o desempeño, sólo atinó a decirme “debes contestar honestamente, como realmente eres, no como quieres que te veamos”.

Yo me quedé molesto porque algo que no me gusta para nada, es por ejemplo, de los políticos que se basan en una indeterminada cantidad de mentiras, en falsas promesas para ganar la preferencia del electorado. Por lo tanto, no es mi costumbre mentir y soy lo más honesto posible de manera general; y en este tipo de exámenes, es muy importante precisamente, contestar con base en la forma de ser de uno para garantizar que lo “conozcan a uno un poco más”.

Cuando le quise argumentar a la persona acerca de esto mismo, no me dejó, me cortó de tajo la intención poniendo su mano en el escritorio donde estaba por contestar nuevamente el examen y me dijo algo más relacionado con la honestidad. Me molestó todavía más. ¡Me estaba diciendo deshonesto entre líneas sin conocerme!

Ya cuando terminó de hablar y se iba sin darme espacio a comentar algo en mi defensa, le pregunté si ahora sí podía hablar y expresar mi sentir al respecto, afortunadamente me dijo que sí y le comenté un poco lo que ya expresé arriba, que no tenía una intención de quedar bien con alguien, yo soy como soy y punto. Acto seguido, ya ahora sí, se fue y me quedé haciendo mi examen nuevamente.

Es un poco obvio cómo con ese prejuicio que ejerció conmigo, no es una persona que evalue de manera imparcial las cosas, quién sabe qué haya dicho a las personas encargadas porque nunca tuve noticias de dicha postulación.

En este caso, no me importó tanto porque sólo era para dar cursos gratuitos dentro de dicha empresa,  y yo tenía afortunadamente mi trabajo y no había una pérdida por esta situación que se presentó. Pero, ¿qué hubiera pasado si no tuviera trabajo y dependiera del prejuicio de una persona así para recibir un salario para poder comer?, creo que la situación se hubiera puesto fea.

Así como este, con base en la experiencia que tengo a lo largo de mi vida, puedo argumentar que hay muchas más personas en este mundo que sólo atinan a ver un cuadrito del panorama completo, un sólo lado de la moneda, y sobre este, emitir un juicio sin dar siquiera pie a escuchar la versión “del acusado”.

A mi papá, en su juventud le tocó interactuar o estar cerca de personas de la tendencia hippie, se formó así una idea donde una persona con pelo largo, era automáticamente un drogadicto y un cochino porque comentaba que no se bañaban y olían algo mal. Complementando esto con nacer y crecer en un pequeño pueblo de Hidalgo, él catalogaba la noble, inteligente y muy bien hecha música como lo son el Heavy, Speed, Thrash y Death Metal, como música del diablo o satánica.

Nota cultural. Alguna vez entrevistaron a músicos del grupo Judas Priest, señalado como uno de los que “ponían mensajes subliminales y satánicos” en sus canciones y les cuestionaron si esto era cierto; ellos respondieron que si eso fuera verdad, hubieran puesto el mensaje “compren más discos, compren más discos, compren más discos”, jajaja.

Por otro lado, como ya he puesto aquí en mi blog, me gusta mucho el deporte y salvo algunos eventos en que comí gelatina con rompope siendo niño y algún brindis con sidra en que di un sorbo a la bebida, no he ingerido bebidas alcohólicas ni fumado ni drogado en toda mi vida; además, como ya comenté en Mi deporte: Triatlón, hasta obtuve buenos lugares a nivel nacional en ese padrísimo deporte que elegí, soy como dice cierto comediante, un unicornio especial, jajaja.

Sin embargo, a pesar de todo esto, cuando estando estudiando mi carrera, opté primero por dejarme el pelo algo largo como Mark Allen, mi ídolo de triatlón (ver Mark Allen vs Dave Scott) y después, como James Hetfield de MetallicA, aprovechando mientras tenía pelo, jajaja.

Resultó que tuve muchos problemas y peleas con mi papá por ¡el largo de mi pelo y la música que escuchaba! Afortunadamente, creo que defendí bien mi postura y gusto y él también puso de su parte comprendiendo un poco más a su hijo y sabiendo que era este bastante bueno en el deporte y sano.

Hoy en día la situación con las redes sociales se vuelve caótica, todo mundo cree tener la razón de lo que sea, en su preferencia: Sexual, musical, política, deportiva, de afición a cierto equipo, etcétera y tiende a juzgar sólo por la poca información que le llega, parte de la cual, a veces es incluso falsa.

Nos es muy fácil el tomar un lado en una disputa de cualquier tipo sin saber qué hay del otro lado, por ejemplo, cuando una mujer dice a su grupo de amigas “mi esposo me hizo esto o dijo aquello” omitiendo deliberada o inconscientemente detalles importantes que dieron pie a que él lo hiciera, entonces sus amigas tomarán partido por ella de manera parcial, sin siquiera ver el otro lado de la moneda. Lo mismo puede ocurrir cuando el hombre habla con sus amigos, cuando la mujer le cuenta a sus papás, etcétera.

La persona que está recibiendo la información, pronto juzga y ni siquiera ve que tal vez esa información no está completa o no es verdad, ¡se quedan con lo que les dijeron!

Las personas que hacen esto, están subyugadas a vivir la “verdad” que les está presentando otra persona o algún medio informativo.

Dicen los conductores de un canal de Youtube de cierta mesa donde varios comediantes hablan de diversos temas, ellos mismos se clasifican como “expertos en nada y críticos de todo” y a pesar de eso, la gente emite comentarios acerca de los temas dando por sentado que son verdad a pesar de lo que ellos mismos dicen, que hablan de puras mensadas, jajaja.

Aunque suena gracioso, la realidad es fea porque hay muchas personas que son víctimas fáciles de personas que hábilmente explotan esta característica humana. Conozco a personas que sé que no se desempeñan correctamente ni en su trabajo, ni en sus relaciones interpersonales, ni en quién sabe cuántos aspectos de su vida (ver¿Estás cerca de impostores?).

Cuando a este grupo de personas que viven en esa mentira, les he comentado previniéndolas de los miembros del segundo, casi siempre niegan lo que les comento por tener ya el “cerebro sorbido” e incluso, se llegan a poner molestos. ¿Por qué pasa esto?, por esta situación, sólo vemos un sólo lado de la moneda, no vemos que toda moneda tiene siempre dos; quién sabe si esa persona o situación incluso tenga más lados, como una pirámide, un cubo o alguna otra figura geométrica, de tantos frentes que abren.

Frases clásicas de una persona que sólo ve un lado de la moneda e incluso toman decisiones con base en esto, son:

  • Yo pensé… que estabas enojado y por eso me fui.
  • Yo creí… que me dirías que no y por eso compré las cosas.
  • Yo sentí… que no querrías ir al partido y por eso me fui solo(a).
  • Yo especulé… que todo estaba bien y por eso, compré el mandado.
  • Yo supuse… que no te gustaba el pastel y por eso no te traje.

¿Ven mi punto?, es muy fácil emitir juicios y tomar decisiones con base en estos afectando a veces a las personas que nos rodean.

¿Cómo solucionarlo?

Si eres víctima de alguien que sólo ve un lado de la moneda, sugiérele que te pregunté por las cosas o dudas antes de emitir un jucio, que investigue y hable con base en datos reales, no sólo lo que oyó, escuchó o creyó haber leído.

Si eres de las personas que emiten prejuicios a diestra y siniestra, te sugiero ampliamente que no te dejes llevar sólo por lo que dicen, o por lo que ves en algún lado, debes aprender a ser imparcial y analizar las cosas de esta manera, dando el privilegio de la duda a la persona o situación o noticia. Pregunta y explora una situación antes de decidir algo.

Aunque puede pasar y haber excepciones, es muy poco probable que alguien sea realmente tan malo como lo pintan o como cree la gente. Que alguien sea tan flojo como toda la gente dice. Aprende a analizar objetivamente las cosas, personas o situaciones para poder tener más elementos que puedan ayudar a tomar una mejor decisión.

De igual forma, no te vayas sólo con el diagnóstico que te da un doctor, no porque a alguien le fue bien con este significa que este sea bueno, aprende a investigar, a buscar información de los síntomas, toma una segunda opinión, haz una encuesta para ver cuál doctor es el mejor recomendado. Esto porque es muy fácil que caigas con un farsante, “ver sólo un lado de la moneda”.

A veces, hacer lo correcto o tomar la decisión correcta, es mucho más difícil porque “qué flojera investigar esa situación”, por eso también muchas personas caen en las situaciones que menciono en ¿Cómo votar? Mejores prácticas. Así, esfuérzate e investiga un poco más, es probable que incluso se abra tu panorama mental y veas las cosas desde otra perspectiva, ¡no te conformes con lo que te presenta una sola persona o video o noticia!

¿Qué es la disonancia cognitiva?

Recién acabo de ver un documental en Prime Video del 11 de septiembre de 2001, donde entrevistan a arquitectos, ingenieros, sicólogos y hasta familiares acerca de lo falso que fue ese evento, muy seguramente hecho por los mismos norteaméricanos para tener un pretexto para ir por el petroleo de Afganistán e Irak.

Uno de los términos que aprendí y me abrió los ojos en el porqué de que la gente no acepta la verdad que alguien les muestra y prefieren seguir engañados como lo que puse anteriormente en este post, es la disonancia cognitiva o disonancia cognoscitiva.

¿De qué se trata? Una cognición es un conocimiento, un factor o un dato; no importa que  sea una mentira, es sólo un hecho. La disonancia cognitiva es cuando dos cogniciones chocan entre sí en nuestra mente contraponiéndose:

el_otro_lado_de_la_moneda_01

En el momento en que ocurre esta disonancia cognitiva, la persona desarrolla una serie de sentimientos y emociones difíciles de manejar:

  • Incomodidad.
  • Inseguridad.
  • Malestar.
  • Enojo.
  • Inconformidad.
  • Etcétera.

En general algo desagradable; a mi modo de ver y después de conocer a muchas personas, creo que un porcentaje muy pequeño puede sobrellevar este choque de ideas, se adaptan a la nueva idea e incluso, realiza cambios en su forma de pensar tendiendo hacia lo correcto.

Sin embargo, pienso que el mayor porcentaje de personas no soporta las incomodidades generadas y prefieren seguir pensando que la cognición original es lo correcto aunque no lo sea, por ejemplo, por qué los norteamericanos seguían alistándose y yendo a la guerra a Afganistán e Irak si sabían de todas las irregularidades en el ataque a las torres gemelas y el edificio WTC7.

Para muestra, otro botón: En una ocasión, supe que uno de los impostores que he conocido en mi vida (ver ¿Estás cerca de impostores?), no quería e incluso hablaba mal de alguien que pensaba era mi cuate, este pensaba que ese impostor era lo máximo y aunque le comenté que había más testigos de lo que opinaba dicho impostor, acabó tomando partido por él.

Ahora sé que tuvo una disonancia cognitiva y no fue mentalmente fuerte para aceptar la realidad. pobre.

Si la información de este post te ha sido de utilidad o quieres que agregue algo más, deja por favor un comentario, contestaré a la brevedad.

Anuncios

2 Responses to El otro lado de la moneda

  1. Suyin Villatoro says:

    Muy buen artículo Orlando, y es cierto que ciertas personas solo juzguen sin ver todo el panorama o inclusive por ser parte de la multitud dice de una nueva noticia o tendencia y creer que es una verdad absoluta, sin siquiera investigar el tema. Lamentablemente siempre ha pasado, es parte del ser humano ya que automáticamente tienen una reacción a lo que ven o escuchan, en los tiempos de la inquisición quemaban a las mujeres por herejes sólo si un cristiano argumentaba que lo era y ya, triste pero cierto.
    Cambiar este razonamiento humano será muy difícil y actualmente muy poca gente lo práctica.
    Saludos.

  2. Orlando Olguín Olvera says:

    Hola Suyin.

    Buen punto, y sí está difícil que la gente cambie, esperemos que más de alguna persona lea esto y cambie de parecer.

    Orlando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: