¿Dónde están esos papás?

Últimamente, se han visto cosas un tanto feas en el tema de cómo jóvenes cometen atrocidades con una culpa casi inexistente y/o con un falso arrepentimiento, entre otras cosas que antes no se observaban, o al menos, no en el mismo nivel.

Hay por ahí el ejemplo de una joven llamada Paulina Camargo de 19 años a quien su novio, sabiendo que ella estaba embarazada de su propio hijo y no pudiendo resolver “el problema”, sólo atinó en ponerle una trampa para verla, matarla y tirar su cuerpo en la basura.

Otra jovencita de tan sólo 11 años, de nombre Diana Lizeth, fue muerta a golpes y cuchilladas por su ex-novio de 14 años porque “andaba con otros”, siendo que ya no eran novios.

¿Por qué está pasando esto?, ¿quién le dijo al novio de Paulina que lo más fácil era matarla y tirarla?, ¿qué le pasa el ex-novio de Diana?, ¿qué clase educación recibieron?, o como dicen en un programa radiofónico de Querétaro, ¿dónde están esos papás?

Una muy interesante y probable teoría que tomé como base de un buen amigo y la cual, he complementado, marca que muchos de los problemas de este tipo hoy en día, tienen su raíz en la liberación femenina.

1. Liberación femenina

¡Importante! Antes que alguna feminazi se me lance a la yugular, quiero aclarar algo:

  • Hombres y mujeres somos seres humanos por igual con los mismos derechos.
  • Las mujeres deben tener por tanto acceso a las mismas oportunidades que los hombres.
  • Las mujeres deben ganar sueldos similares a los que perciben los hombres.
  • No odio a las mujeres, todo lo contrario.
  • No soy un cerdo opresor de las mujeres, soy un humano como cualquier otro.
  • No me interesa discriminar a las mujeres, mi mamá fue una mujer que logró grandes cosas, así que no quieran deformar lo que diga como si yo quisiera verlas oprimidas.

¡Uf!, después de evitar que una horda violenta de feminazis me quisieran atacar, podemos continuar.

La liberación femenina fue buena, no me gusta cómo algunos hombres de tiempos pasados y actuales, piensen que realmente son superiores a las mujeres. Es muy duro cómo estaban limitadas sólo a la casa y a satisfacer sexualmente a su hombre, sin voz ni voto. Para ese tipo de hombres les puedo confirmar que hay mujeres en el mundo muy superiores en diversos aspectos, tecnología, inteligencia, resistencia e incluso, tal vez pronto reemplacen a los hombres como pilotos de los aviones de guerra modernos. Como es bien sabido, el cuerpo de una mujer es en promedio, de menor de tamaño al de un hombre; por ende, podrán resistir las increíbles fuerzas G que generarán estos aviones futuristas.

Lo malo de este movimiento de liberación, es que han surgido mujeres demasiado fanáticas y/o radicales  en su afán de “derrotar” a los hombres hasta verlos hundidos, a estas mujeres se les llama feminazis. Como se puede ver, por donde sea, hay gente radical exagerando y distorsionando cosas que a veces, tienen un origen noble. Algo así pasó con el Barzón en México.

Ok, volvamos a nuestro tema, la liberación femenina inició en los 70s, sin embargo, hasta la década de los 80s fue cuando realmente las mujeres comenzaron a posicionarse en el mundo que hasta entonces era varonil. Este movimiento tuvo su precio, pues al salir a trabajar y buscar su propio lugar en el ámbito laboral, se incrementó drásticamente la demanda de trabajos y por ende, la oferta bajó, o sea los sueldos.

De esta forma, a partir de la década de los 90s y hasta nuestros días actuales, las parejas tienen qué trabajar para poder sobrevivir “bien”, a secas. Ya no alcanza el sueldo si sólo uno de los dos trabaja.

2. Trabajo de ambos padres y sobreprotección de los hijos

Muy bien, y ahora que ambos padres trabajan, ¿quién cuida, cría y educa a sus hijos? La TV, los abuelitos o alguien más que no tenga un interés real. Estos niños pueden hacer lo que quieran porque los abuelitos no tienen ánimo de estarlos castigando y corrigiendo, “eso es labor de sus padres” dicen algunos, pero ¿dónde están esos papás?, la respuesta es fácil: Trabajando.

Y para los niños que se quedan solos en casa, ¿qué pasará por sus mentes?, ¿qué hacen toda la tarde?, ¿qué ven en la TV?, ¿qué ven en Internet? En este último tema del Internet, muchos papás no saben gran cosa de temas de seguridad, entonces, ¿qué ven esos niños en Internet?

Cuando los padres llegan a su casa después de pasar a casa de los abuelitos o los familiares o las personas que cuidan a sus hijos, o que sólo llegan a casa para el segundo caso en que dejan a los niños solos; sólo piensan en proteger y consentir a sus pequeños, porque “pobrecitos, no los veo en todo el día”.

Entonces, el niño le comunica a sus padres que la maestra o el maestro lo regañó y castigó porque hizo algo “malo”. Muchos de los padres actuales piensan, ¿cómo se atreve esa maestra a levantarle la voz a mi niño?, así que se presentan en la escuela y presentan una queja, incluso una demanda en contra de la escuela y/o la maestra que regañó y castigó a su pequeño y le ponen un plus a la fórmula, mandando a su hijo al sicólogo. ¿Qué aprendió el niño?, que puede hacer lo que sea, sus padres se encargarán del resto.

Siempre he sido hiperactivo, de niño mucho más. Recuerdo que una vez en sexto grado de mi educación primaria, estaba distraído y jugando, la muy querida maestra Malena me aventó el borrador con tal tino, que me dio en la cabeza a la altura de la oreja. Al salir, le comuniqué esto a mi mamá (ver Homenaje a mi mamá (La Osa)) que como ya he comentado, al ser de Monterrey, era muy brava y muy fuerte. Ella me preguntó -¿En serio te pegó la maestra Malena? – le respondí que sí, ella agregó -Vamos a hablar con tu maestra. Yo pensé que ya la maestra Malena se había metido en problemas…

Al llegar con la maestra, mi mamá le dijo para mi asombro -Maestra, yo ya sé cómo es Orlando de hiperactivo y que no se está quieto, la quiero felicitar por aventarle el borrador, siga así y avíseme si él continúa dándole problemas para darle sus buenos (darme una tunda, una paliza); es más, ahorita llegando a la casa, le daré sus buenos por no portarse bien. – Y zas, que llegamos a la casa y que me toca una buena paliza. Nunca más me volví a portar mal en la clase de la maestra Malena (todavía no se les decía miss).

¿Entonces qué pasa ahora con los hijos?, si los maestros todavía tenían una oportunidad de ayudar en la educación de ellos, ahora ya no la tienen. Esto se combina con la forma en cómo también algunos maestros se han rehusado a ser evaluados, a mejorar y ver que tienen el futuro de México en las manos; pero esto ya es harina de otro costal. Con estos “copos”, se va a haciendo más grande la bola de nieve.

3. Regalos y más regalos

¿Se dan cuenta del enorme problema que se genera? Para complementar el cuadro, papá y mamá se sienten culpables, no ven a sus hijos mucho tiempo, prácticamente en las mañanas, noches y fines de semana. Buscan disminuir su culpa, por eso, consienten a sus hijos en muchas cosas que piden, – para eso trabajamos – dirán ellos.

De esta forma, el niño del ejemplo, se está generando una idea bastante rancia de cómo funciona el mundo, puede hacer lo que sea, obtiene fácilmente lo que quiere y le aplauden cuando hace el menor movimiento positivo siendo que muchas veces este es muy pequeño o insuficiente.

Literalmente, los padres mismos están echando a perder a sus hijos, y por ende, están echando a perder a nuestro país y a nuestro mundo.

4. ¿Qué está pasando con los Millennials?

¿Cuál es el resultado de estos niños hijos de padres que tuvieron qué trabajar desde los 90s?, peor aún, ¿qué está pasando con sus propios hijos?, porque ya están naciendo y creciendo estos.

Se está formando una amalgama interesante, gente que no tiene la capacidad laboral, no estudia, no aprende, cree que se merece todo en los trabajos hasta que se topan con la cruda realidad.

En lo personal, me ha tocado entrevistar e interactuar con chavos que son producto de esos papás que tuvieron qué trabajar ambos en los 90s. Se caracterizan por tener problemas de ortografía, de no razonar los problemas, de no estudiar, de no leer, de no buscar soluciones alternas, etcétera. De cada veinte que entrevisto, sólo un par tienen un poco más de calidad para ser empleados, me pregunto a qué se dedicarán los otros 18, ¿qué van a hacer para vivir?: No lo sé.

Sin evidenciar a alguien en particular, me enseñaron una “plática” de un grupo de Whatsapp de mamás Millenials de un grupo de tercer grado de una primaria cualquiera. Muchas estaban preguntando en un domingo por la tarde-noche qué había dejado de tarea la maestra el viernes anterior. Unas no tenían idea siquiera de que había qué hacer tarea. ¿Qué clase de hijos crearán?, la respuesta no la sé tampoco, el tiempo nos lo dirá, pero realmente da miedo de esto.

No es tan extraño después de revisar esto qué estoy poniendo aquí, que existan casos como el de Diana Lizeth y Paulina por muy duro que nos parezca. Esos chavos que cometieron la atrocidad, ni siquiera se dan cuenta que hicieron algo malo o no lo perciben a ciencia cierta. Y si lo piensan que es malo, no importa, sus padres les solucionarán todo.

5. No todo es malo

De acuerdo a algo que me compartieron unas personas docentes relacionadas con los institutos tecnológicos, hicieron un estudio entre una cantidad importante de alumnos y encontraron que hay casos diametralmente opuestos.

Aquellos casos en los que uno de estos Millennials es el mayor de varios hermanos, y si toma la responsabilidad de cuidar de ellos, es muy probable que se convierta en el polo opuesto al hijo que muestro en este post, será buen alumno y empleado, muy responsable y hasta destacado; por la simple razón de haber tomado una responsabilidad en sus hombros y madurar con ella.

6. ¿Una posible solución?

Como ya comenté al inicio de este post, todo hombre y mujer tienen los mismos derechos y obligaciones, por lo tanto, no importa el sexo del que decida hacerlo, pero uno de los dos papás debería estar al menos, las tardes con ellos para enseñarles el buen camino, para ayudarles con sus tareas, incluso para regañarlos y reprenderlos cuando se porten mal.

¿Quieres cambiar a México o el mundo en general?, comienza por ti mismo y también, educa a tu(s) hijo(s), eso sí que sería un gran cambio y no requiere de que el Gobierno nos venga a rescatar.

Algo importante en la educación de tu(s) hijo(s), es que lo dejes equivocarse, no acudas en su rescate ante cualquier cosa, recuerda que cada cosa que le resuelves, es una oportunidad menos para que él (ellos) aprenda(n). Así de importante es.

Como parte de este aprendizaje, ellos deberán tomar decisiones y aprender que todas tienen consecuencias, así como es en el mundo real.

Un comentario final

Este es uno más de mis posts basados en mi sentido común, en lo que he vivido como experiencia, en la forma en cómo veo a los chavos recién egresados de las universidades, en cómo observo que los hijos les contestan y gritan a los papás sin obedecerlos y en cómo estos, inútilmente tratan de verse muy paternales cuando están causando daños mayores a sus hijos.

Por separado, tengo otro post que incluye algunos de los temas de aquí, pero con otro enfoque, se llama: Diseñando el futuro.

PD. Feminazis, ¡aléjense de mi blog!, ya aclaré que no odio a las mujeres ni las quiero oprimir, jajaja.

Si la información de este post te ha sido de utilidad o quieres que agregue algo más, deja por favor un comentario, contestaré a la brevedad.

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2 Responses to ¿Dónde están esos papás?

  1. oscarlennon says:

    Excelente artículo, me gusta tu teoría.

  2. Orlando Olguín Olvera says:

    Hola Oscarlennon.

    Qué bueno que te haya gustado.

    Orlando.

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