Triunfar desde abajo

En esta ocasión, abordo el tema tan apasionado para mi, de las personas que han sabido triunfar desde abajo. Gente trabajadora, emprendedora, soñadora entre otros adjetivos más, que las ha llevado a lograr un triunfo económico y en algunos casos trascendental hasta para la humanidad.

Este es el caso de muchas personas como Bill Gates (Microsoft), John Paul Getty (Petrolero), Soichiro Honda (el apellido lo dice todo), Henry Ford (también el apellido pesa), Walt Disney (otro de apellido famoso), Aritóteles Onasis (armador naviero), Stavros Niarchos (otro armador naviero), etcétera.

Muchos de ellos, si no es que todos, tuvieron más de un matrimonio, porque era tanta su vehemencia por lograr su sueño que descuidaban a sus esposas demasiado. Como mucha gente sabe, se requiere de atención para dar sostén a una relación y finalmente, se fracturaban dichos matrimonios.

A pesar de ser muchos los nombres, me quiero enfocar a uno en especial, Ray Kroc. ¿Por qué lo elijo a él? Porque fue una persona “normal” durante toda su vida. Es decir, era un vendedor de vasitos de papel. De hecho, Ray Kroc triunfó hasta los 55 años aproximadamente. ¿Pero cómo es que triunfó?

Durante mucho tiempo, como ya lo he expuesto, Ray Kroc fue vendedor, una persona que de alguna forma vive trabajando para obtener un salario, sin embargo, él siempre estaba luchando por llegar más lejos, por vender más, por lograr más; así, llegó a ser un importante porcentaje de ventas de la empresa para la que trabajaba, algo así como el 60%. Pero no era fácil, le tocó vivir la depresión de 1930, pero eso no lo amilanó, mucho menos cuando de la empresa para la que trabajaba, le propusieron bajarle el sueldo por dicha crisis económica.

Él les dijo que no y renunció de inmediato, porque él dijo que su trabajo valía lo que ganaba. Al final, las personas de la empresa, tuvieron que sostenerle su sueldo y darle incluso, más beneficios; ya que perdían más, si lo dejaban ir.

Pasó el tiempo, de hecho, Ray intentó hacer negocios de ventas en los bienes raíces en Florida, él era de Chicago. Pidió un permiso en su empresa por algún tiempo para hacer esto. Sin embargo, se dio cuenta que no era lo que estaba buscando.

Ya por la década de los 50s, un amigo de él que acababa de inventar y patentar una máquina para hacer malteadas a nivel industrial, lo invitó a parcipar con él en el negocio. Su amigo haría las máquinas y Ray las vendería para repartirse los beneficios a partes iguales.

A Ray le pareció bastante buena la oferta, así que dejó su trabajo y se fue con su amigo a vender las máquinas para hacer malteadas. Como parte de este nuevo empleo, recorrió prácticamente todo el país, de esta forma, llegó a California, donde dos hermanos que habían sido dueños de un teatro, el cual, fracasó; eran dueños de aproximadamente cinco restaurantes de los que estaban de moda en esa época.

Dichos restaurantes eran de los que uno llegaba y se estacionaba con su auto, llegaba una empleada en patines o a pie, y le tomaba a uno la orden; después, ya preparado el alimento, se lo entregaba al cliente en el auto. A Ray le impactó la forma serial en que se preparaban los alimentos, vio que los hermanos mencionados, ya de edad avanzada en ese momento, tenían el negocio del futuro en sus manos.

Ni tardo ni perezoso, Ray les ofreció participar con ellos en sus negocios, a lo cual, los hermanos, le comentaron que ya estaban muy grandes y cansados para estar trabajando en lo que Ray se proponía. Así, le ofertaron su negocio y las regalías, así como el nombre del negocio en aproximadamente dos millones de dólares. Ray hipotecó su casa, usó sus ahorros de la vida, entre otra serie de actividades para recabar dinero. Al final, llegó con dichos hermanos y les adquirió todo lo que le ofrecieron.

El apellido de los hermanos era McDonald. Creo que ya saben de qué negocio estoy hablando. Es cierto, Ray Kroc, gracias a su agudeza mercantil, mercadotécnica, etcétera; logró convertirse a los 55 años en un hombre triunfador y de paso, millonario. Y no fue cualquier cosa, él no se frenaba al momento de realizar lo que tenía que hacer para triunfar. Llegaba incluso a tomar una escoba y barrer en la parte frontal de su negocio a pesar de ya tener muchos restaurantes abiertos.

La verdad, me emociona este tipo de cosas; y comprueba de paso que para triunfar, no se requiere de otra cosa  más que la persistencia en alcanzar nuestro sueño, en estudiar lo que se tenga que estudiar, en avanzar y trabajar.

Espero les haya gustado, podrán ver un poco más en Wikipedia, o en inglés. Para conocer algo más del negocio de Ray, podrán ver en McDonalds.

Si la información de este post te ha sido de utilidad o quieres que agregue algo más, deja por favor un comentario, contestaré a la brevedad.

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2 Responses to Triunfar desde abajo

  1. Sencillamente Genial.
    Una gran Historia.
    Te Felicito.

  2. Pingback: ¿A qué me dedico? « Orlando Olguín Olvera

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