Acerca del miedo

En este año, he tenido un gran progreso deportivo, he estado corriendo incluso más rápido que el año pasado antes de mi terrible accidente que narro en Solo en México…. Esto me emocionó porque realmente, veo que hay un avance sustancial en ese aspecto. Ya no sentía el miedo que me daba siquiera de pensar en subirme a una bicicleta.

Aquí, quiero mencionar que dicho miedo, es un miedo real, no tiene que ver con el seudo miedo que causa una película de terror por ejemplo. Este es un sentimiento natural y por mucho, más fuerte. Es un miedo que nace desde lo más profundo del ser, donde nada más pensar en subirme a la bici me hacía sentir dicha sensación de miedo. Muy fuerte. Al final después ya de varios meses se ha ido disipando y ahora hasta se me antoja subirme a la bici y a esto, se suma el hecho con el que comencé este post, de que estoy corriendo muy rápido.

Así, por dicha emoción, comencé a hacerme ilusiones de comprarme una bici nueva y volver a entrenar triatlón. La anterior bici, aparte de que quedó dañada por el accidente, está en el corralón (lugar donde destinan los vehículos que han chocado en México), y me cobran entre 15 y 20 pesos por día desde mi accidente hace más de un año por recuperarla. Es decir, no me conviene gastar en eso.

Así, comencé a ver en internet precios de bicis, me encontré con una Kuota de fibra de carbono a muy buen precio en la misma tienda de Nueva York en Estados Unidos, donde había comprado mi anterior bici, una Cannondale R700. Me sentía contento, porque vi muy bien dicha bici e incluso,  comencé a hacer planes para ahorrar dinero para en diciembre de este año (2008) podermela comprar.

Para esto, estaba pensando en cómo le iba a hacer, para volver a entrenar y no me pasara otra vez lo que ocurrió en mi accidente. Una solución que se me presentó, es que una amiga Alma Rosa Molina, quien anda entrenando muy fuerte y ya completó su primer Ironman en Niza, Francia. Me había invitado desde hace mucho tiempo a “rodar” con ella y el grupo de ciclistas con el que sale a entrenar. Son aproximadamente cinco. Me dije, esa es una buena solución, ya siendo un grupo es más difícil que le pase a uno un accidente.

Así, me emocioné, comencé a soñar con emularla y completar un Ironman; para casi cualquier triatleta, el máximo de ilusión es completar una de estas competencias tan pesadas.

Sin embargo, hace como unos 3 meses ocurrió un accidente en Guanajuato. Iban al parecer dos ciclistas entrenando en “grupo”; lo pongo entre comillas, porque al final, nada más eran ellos dos. Cuando una persona, perdió el control de su vehículo y no recuerdo si estaba bajo la influencia del alcohol y los arrolló a ambos, matándolos en el instante. Esta noticia salió en un períodico que leí en casa de mi mamá. Incluyo una imagen a continuación:

Cuando comencé a leer el reportaje y al ver la imagen de los cuerpos de los ciclistas tirados, volvió a surgir aquel sentimiento de miedo, pero de una forma mucho más fuerte. Incluso, recordé un accidente similar hace muchos años, tantos que yo todavía no comenzaba a entrenar triatlón, en el que un señor con una idea loca de que la carretera es sólo para autos y vehículos motorizados, al ver a un grupo de 7 ciclistas que entrenaban para una peregrinación, simplemente los arrolló con su camioneta matando a 4 de ellos, dejando mal heridos a otros 2, uno de los cuales, de gravedad y finalmente, uno que salió prácticamente ileso.

Con esto, recapacité en que no hay garantía alguna para que incluso un grupo de ciclistas no sea víctima de un loco o un descuidado o un borracho. Al recordar aquel viejo accidente ciclista y al ver este reportaje en el periódico, como les comento, volvió el miedo, pero muy fuerte, nuevamente, un miedo causado por una película de terror, no tiene nada que ver con este sentimiento que tengo. Es muy fuerte, más fuerte que yo. Recuerdo que también a Christian Bustos, triatleta chileno que en un tiempo fue el 2o mejor del mundo detrás de Mark Allen mi héroe deportivo, lo atropellaron en pleno triatlón, un jeep con gente de la prensa y que salió con una pierna rota. Y más se reafirma el sentimiento, miedo, miedo, ¡mucho miedo!. Tanto así que me hace llegar a la conclusión que tal vez, nunca pueda volverme a subir a una bicicleta.

Hoy pienso que tal vez, me compre nada más una bici de montaña y me vaya a “veredear”, porque si se me antoja subirme a una bici, pero me da mucho miedo salir a la carretera, la que antes me llamaba a recorrerla.

Finalizando, nada más quería mostrar aquí algo acerca de ese sentimiento llamado miedo. Se dice que para superar un miedo, hay que atacar o hacer aquello que tanto nos lo causa, pero en este caso, creo que ese sentimiento, es más fuerte que yo, espero poderlo superar algún día y si es así, lo pondré aquí mismo en mi blog.

Si la información de este post te ha sido de utilidad o quieres que agregue algo más, deja por favor un comentario, contestaré a la brevedad.

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3 Responses to Acerca del miedo

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