Sólo en México…

Hola, conforme vaya poniendo más información en ésta página, se irán dando cuenta, de que me gusta mucho hacer deporte. En especial el triatlón, deporte al que me he dedicado buena parte de mi vida, y en el cuál, destaqué bastante desde muy jóven. Sin embargo, me pasó algo muy feo, lo cual, describo aquí.

Después de algún tiempo, en el que dejé de lado el entrenamiento, decidí volver a entrenar, porque ya estaba muy pasado de peso y la verdad no quiero estar así. Así, recomencé a correr y rato después a entrenar en bici, con miras ya no sólo de bajar de peso, si no que me ilusioné con el hecho de volver a participar en un triatlón y hacer incluso un Ironman antes de morir. Aquí, por cuestiones de trabajo he tenido, idas y venidas a volver a entrenar, incluso hace unos tres años, en 2005, participé en un triatlón y no me fue nada mal, después volví a dejar por un rato el entrenamiento y lo volví a tomar.

Así, para 2006 reinicié mi entrenamiento y comencé a ganar en condición física nuevamente, cuestión para la cuál, mi cuerpo tiene una excelente cualidad, la cuál es, en cuanto comienzo a hacer ejercicio, bajo de peso y gano condición física de manera my rápida.

Total, para el punto del acontecimiento que voy a relatar, más o menos a mitad de 2007, ya había participado en la carrera del Regency Club Jurica de 10km, en la cuál, quedé en el 24 lugar general con un tiempo de 41:09 min, nada mal para el tiempo que llevaba entrenando. Esto me emocionó mucho porque me dio la pauta de que no iba nada mal. Así que, a partir de ese momento, me aboqué a entrenar más fuerte, corriendo más rápido cada sesión de entrenamiento, y pedaleando cada vez más kms (aproximadamente 50-60 para esos momentos); e incluso mi pulso basal estaba ya en 48 latidos por minuto (para saber acerca del pulso basal pueden ver mi post Entrenamiento básico de carrera), lo cuál, me daba la pauta de estar haciendo un entrenamiento correcto.

Así, llegamos al día fatídico, el 1o de Julio de 2007. Aquí, debo mencionar, que lamentablemente, no me acuerdo de ese día, sólo que por la mañana, había hecho varias actividades, y me había quedado de ver con otros ciclistas para ir a pedalear con ellos; iba a ir con ellos por la insistencia de mi amiga Alma Rosa Molina Villalobos quien iba muy bien en su entrenamiento de triatlón. Sin embargo, como amaneció lluvioso, no llegaron y me tuve que regresar del punto de reunión, desde el que pensábamos movernos en nuestros vehículos al punto de partida de entrenamiento.

Dado este intento infructuoso, decidí ir a pedalear por la tarde. A partir de este momento, comienzo a platicar lo que me he enterado por pláticas de 3os y por conjeturas que he realizado porque repito, no recuerdo ningún dato de dicho evento.

Salí a pedalear aproximadamente a las 3:30pm, más o menos a las 4:30pm (ya regresaba del punto medio de mi entrenamiento), me atropelló una persona del sexo femenino de frente. El primer golpe fue en las espinillas, de hecho, la izquierda abrió un corte algo grande. El segundo golpe fue de mi muslo izquierdo con el manubrio o el frente del cofre del carro, de ahí, salí volando hacia el parabrisas del coche donde ocurrió el tercer golpe, cuando, con mi cara lo rompí y de aquí, salí volando hacía el piso ya inconsciente y donde posiblemente por el mismo desmayo, se me dislocaron los hombros y se me zafó la clavícula derecha.

De aquí, la mujer que me atropelló (una mujer de 24 años), al parecer, llamó a casa de mis papás leyendo los datos de mi “placa de perro”, como le llamaba yo a una placa con mi nombre que me había mandado hacer mi mamá hace muchos años, con motivo de mis entrenamientos; también la mujer esta, llamó a su papá y tío que trabajaban cerca, y entre ellos “me atendieron”.  De aquí, llegó la ambulancia que había llamado también, y me llevaron a un hospital de gobierno, del cuál, mi familia, me trasladó a un hospital privado.

 El resultado final de mi accidente fue:

  1. Dos hombros dislocados
  2. Nariz rota
  3. Al menos, una costilla rota (el doctor no estaba seguro de una o dos)
  4. Golpes fuertes en todo el cuerpo
  5. Dos cortes de piel, uno grande abajo de la rodilla y otro pequeño en la nariz
  6. Un fuerte golpe en la parte izquierda de mi frente, así como conmoción cerebral y el cerebro inflamado por un tiempo.
  7. No recuerdo 3 días de mi vida (aunque estuve despierto)

Una vez que me dieron de alta, le pedí a mi papá que me llevara a mi casa porque tenía ganas de estar en ella con todo y que iba a estar solo. Y así fue, mi recuperación comenzó por medio de hacer varios ejercicios, ir a terapia, y bañarme con agua caliente y agua fría de manera alternada para desinflamar los tejidos.

Fue muy dificil la recuperación porque me dolía todo el cuerpo, el simple hecho de poner un dedo en mi pecho, me dolía muchísimo, no podía subir mis brazos de cierto punto sin sentir dolor, etc. Sin embargo, mi naturaleza deportista, me forzaba a tratar de avanzar día a día, no me rendía, me iba a una unidad deportiva y aunque cojeando daba unas dos vueltas a una pista que recorre todo el perímetro de la unidad, moviendo mis brazos arriba y abajo, tratando de llegar un poco más arriba cada vez. A la postre, rindió efectos positivos porque me recuperé muy pronto, además que como he mencionado, mi cuerpo reacciona muy bien de acuerdo al ejercicio.

Bueno, aproximadamente un par de semanas después de mi accidente, vino mi papá para llevarme a declarar en la agencia del ministerio público puesto que había cosas legales de por medio. Aquí en mi afán de ser honesto y sincero, declaré lo que sabía: que no recordaba absolutamente nada de ese día del accidente.

La mujer esta, declaró que yo había perdido el control de la bicicleta, y que seguramente, venía tan rápido que por eso no reaccioné a tiempo y me fui contra de ella. De momento, no dije nada puesto que todavía iba con dolor en todo el cuerpo y no captaba mucho las cosas. Pero si me di cuenta que me estaban volteando las cosas, y que me estaban acusando de “atropellar al carro con mi bicicleta”. Para esos momentos, fue cuando busqué la ayuda de una abogada, cuñada de un compañero de trabajo. Ella revisó el caso y me comentó que el hecho, de que yo declarara que no recordaba nada, le dio a la mujer esta y su hambreada familia, bases para poder acusarme de lo que sea.

Acabo de recordar que también, sospecho que esta mona y su hambreada familia, se quedaron con mis lentes Oakley que traía ese día. Esto porque cuando hablé por primera vez con esta mona, me comentó que mis lentes estaban todos rotos y no sé qué más. Le pedí que me los diera y nunca lo hizo. Hay que recordar que los lentes de esa marca son de policarbonato, por lo que es muy difícil que se rompan.

Para empeorar las cosas, en la agencia del ministerio público, me declararon en la primera instancia, culpable del cargo, algo insólito para mi, puesto que yo había sido una persona contra un carro y que tengo tantos años de experiencia como para hacer eso que dice la mujer esta.

Fuimos citados a una reunión conciliatoria para negociar mi pago a esta mujer y su hambreada familia. Ahi se portaron muy dignas, como merecedoras de toda la compasión por haber sido victimas de mi “despiadado ataque contra esta mujer”. Yo me negué a la declaración de culpabilidad, con lo que seguía el paso de ir a un juzgado penal.

Pasó el tiempo y yo tenía la oportunidad de poner una denuncia en contra de ellas por lo que me habían hecho, y no lo hice porque al parecer, ellas tampoco no lo iban a hacer. Sin embargo, tiempo después me enteré que ellas si me estaban denunciando penalmente por los daños.

Me alertó mi abogada, de lo que me costaría el ir a juzgado contra de esta mujer y su hambreada familia; en tiempo, dinero y molestias, y había un porcentaje alto de perder, dado que había ya un precedente en el dictaminado de la agencia del ministerio público.

Por otro lado, tuve un par de buenas noticias en el trabajo, que me determinaron a dejar de lado ésta “perdida” batalla, porque me convenía dedicarme más a mi trabajo puesto que se venían cosas muy buenas. Así, finalicé la preocupación y posible desperdicio del tiempo y decidí pagarles a esta mujer y su muy hambreada familia la compostura de su mugrero de carro. No fue mucho, pero me quedó un sabor muy amargo de la impartición de justicia en este país, y de la poca moral y civismo que puede mostrar una persona y su familia, pero mmm, ¿serán personas? más bien, tiendo a pensar que son chacales.

De cualquier forma, hoy en día, ya estoy entrenando: corriendo y levantando pesas. Estoy en camino de tratar de lograr mis metas en el trabajo y en mi deporte; me quedan varias huellas permanentes de recuerdo de mi accidente, pero al final, me ayudó a ver las cosas distintas, espero hacer otra página con este tema y hablar un poco de espiritualidad humana y de cómo, se puede salir casi de cualquier bache con la simple determinación.

Mi jersey de ciclismo rasgado por los socorristas.Como quedó mi pierna...

Creo que no sólo en México…

Como se podrán dar cuenta en el video siguiente, no sólo en México pasa este tipo de cosas. Por lo que dice la señora esta, se puede ver una similitud a como piensan muchas personas:

Si la información de este post te ha sido de utilidad o quieres que agregue algo más, deja por favor un comentario, contestaré a la brevedad.

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16 Responses to Sólo en México…

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  10. Orlando, me causa mucho dolor lo que leí, me pasó algo similar pero en coche y a pesar que todos mis documentos estaban en regla, seguro, licencia, terminé pagando los daños de quien me chocó, solo porque sacó influencia política, pero todo se paga, él está demandando al gobierno de Jalisco porque no le han pagado los trabajos que realizó para los Panamericanos…. asíi a esta mona le irá, todo hay que dejarlo en las manos de Dios, y si estás aqui es porque tienes que correr ese Ironman…. y espero estar ahí para verlo. Un abrazo muy fuerte.

  11. orlandoolguin says:

    Hola Gerardo,

    Gracias por tu comentario y no te preocupes ni gastes en ese tipo de cosas, como dices luego la vida paga.

    Te recomiendo que hagas conciencia del país en el que vives, por eso estamos como estamos.

    Orlando.

  12. celene castro says:

    hola, apenas comienzo en esto del triatlon, aunq ya estoy un poco grande acabo de descubri q me gusta!! aparte de deportista tienes talento para escribir, me gusta lo q dices. soy de queretaro espero algun dia conocerte
    saludos

  13. Orlando Olguín Olvera says:

    Hola Celene.

    Nunca se es demasiado grande para comenzar con cualquier ejercicio. Recién acabo de leer un libro por demás interesante relacionado con la carrera y hablan de que todavía a la edad de 65 años se tiene un buen desempeño deportivo de resistencia.

    Te deseo lo mejor y si te puedo ayudar en algo o algunos pequeños tips, con gusto.

    Orlando.

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